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PDF accesible: ¿tu lector de pantalla está leyendo toda la información?

18/09/2026
Cartel de las Jornadas Europeas del Patrimonio 2026. Sobre un fondo coral, una ilustración muestra dos manos, una blanca y otra negra, que sostienen una composición de edificios, montañas, nubes y un sol. En la parte inferior aparece el lema “El patrimonio en nuestras manos”, en castellano y euskera. A la derecha se lee “Jornadas Europeas del Patrimonio”, también en ambos idiomas. Al pie figuran los logotipos de las instituciones organizadoras.

Que un lector de pantalla pueda leer el texto de un PDF es un buen comienzo. Pero ¿está accediendo realmente a toda la información?

Fotografías, enlaces, índices, tablas, gráficos o contenidos multimedia también forman parte del documento. Si alguno de estos elementos no está correctamente identificado y estructurado, una persona puede encontrarse con información incompleta, aunque aparentemente el archivo sea compatible con su lector de pantalla.

Por eso, detrás de un PDF accesible hay un trabajo que va mucho más allá de conseguir que el texto pueda ser leído. La creación y adaptación de documentos accesibles requiere cuidar la maquetación, el etiquetado y, especialmente, el testeo con tecnologías de apoyo para comprobar cómo se comporta realmente el documento. 

Es un trabajo que conocemos bien en Puntodis y que este año volvemos a realizar para el programa de las Jornadas Europeas del Patrimonio 2026 de Gipuzkoa. La Diputación Foral de Gipuzkoa vuelve a confiar en nuestro equipo para desarrollar su versión accesible, dando continuidad a una apuesta por facilitar el acceso a la información cultural a diferentes perfiles de usuario. Una continuidad que refleja el peso que la accesibilidad y la inclusión tienen en la forma de acercar esta programación a la ciudadanía.

Un PDF accesible tiene que conservar toda la información

El programa de las Jornadas Europeas del Patrimonio 2026 de Gipuzkoa se presenta bajo el lema “Gure eskuetan. El patrimonio en nuestras manos”. Esta edición centra su mirada en el patrimonio cultural en riesgo y en las diferentes formas de protegerlo, transmitirlo y mantenerlo vivo. 

El programa reúne más de 98 actividades, 157 eventos y 36 localidades, organizados en torno a tres líneas de trabajo: Revivir, Resistir y Reimaginar.

Estamos, por tanto, ante un documento extenso y con una estructura compleja. Cada actividad puede incluir descripción, fecha y hora, lugar de encuentro, transporte, inscripción, precio, datos de contacto, entidad organizadora y medidas de accesibilidad universal. A ello se suman fotografías, pictogramas, enlaces, índices y otros elementos gráficos.

Para una persona que ve el documento, buena parte de esa organización se interpreta de manera visual. Los tamaños, espacios, columnas y recursos gráficos permiten reconocer rápidamente un título, diferenciar apartados o relacionar unos datos con otros. Por eso, al crear un PDF accesible, esa organización visual también debe trasladarse correctamente a la estructura interna del documento. 

Cuando se utiliza un lector de pantalla, en cambio, esa estructura también tiene que existir detrás del diseño.

El etiquetado permite identificar correctamente títulos, encabezados, párrafos, listas, tablas y otros elementos, mientras que el orden de lectura debe reproducir una secuencia lógica. Las fotografías que aportan información necesitan una descripción alternativa adecuada y los enlaces deben poder reconocerse y utilizarse correctamente.

Un índice tampoco debería ser simplemente una relación visual y estática de contenidos: tiene que facilitar la navegación por el documento.

Leer el PDF no es suficiente: hay que testearlo

Aquí aparece una cuestión que a veces pasa desapercibida. Un documento puede seguir las pautas para la accesibilidad de los documentos PDF y, sin embargo, presentar dificultades cuando se utiliza realmente con tecnologías de apoyo. 

Por eso es importante testear los PDFs accesibles con lectores de pantalla.

La comprobación permite detectar si el contenido se anuncia en el orden adecuado, si se reconocen correctamente los encabezados, si las imágenes cuentan con su alternativa textual, si los enlaces son comprensibles, si una tabla conserva las relaciones entre sus datos o si algún elemento ha quedado fuera de la lectura.

Y el recorrido no siempre termina dentro del propio archivo.

Un PDF puede conducir mediante enlaces a páginas web, vídeos, audios y otros contenidos multimedia. Si esos recursos están incluidos es porque complementan o amplían la información. Es por esto que los enlaces deben poder localizarse y utilizarse con tecnologías de apoyo y, una vez fuera del PDF, el contenido debería continuar siendo accesible.

La accesibilidad universal no termina en el PDF. Si el documento abre la puerta a otros contenidos, todas las personas deben poder acceder a ellos. 

Esta idea tiene especial sentido en las Jornadas Europeas del Patrimonio. El propio programa incorpora el mensaje “Más información, menos barreras” y anima a todas las personas a participar en las actividades, contemplando apoyos como la audiodescripción, el bucle magnético, los elementos táctiles, el braille, la lengua de signos, la subtitulación o la lectura fácil, para que nadie quede fuera.

Que ese compromiso con la accesibilidad universal alcance también al propio programa forma parte del mismo recorrido. Tanto en su versión física como digital, y también a través del QR accesible que conduce a sus contenidos, el objetivo es que las personas puedan descubrir las actividades, consultar sus características y disponer de la información necesaria para planificar su participación.

Este año volvemos a contribuir a hacerlo posible. Porque antes de participar en una actividad o descubrir nuestro patrimonio, hay un paso esencial: poder acceder a toda la información para elegir con autonomía.

Y ahí está la diferencia entre un PDF que simplemente puede leerse con un lector de pantalla y un PDF realmente accesible: que ninguna parte de la información necesaria para comprender, decidir y participar quede fuera de la lectura.

¿Toda la información de tus documentos es accesible?

Si publicas programas, guías, memorias, catálogos u otros documentos digitales, podemos ayudarte a revisar, adaptar y testear su accesibilidad con tecnologías de apoyo. Cuéntanos qué documento necesitas hacer accesible y te ayudamos a revisarlo. Contacta con nuestro equipo.